Las mareas y las corrientes de marea

Las mareas son ascensos y descensos del nivel del mar que se producen periódicamente y que son debidos a la atracción gravitatoria de la Luna y, en mucha menor medida, del Sol, sobre las masas de agua oceánica.

Llamamos pleamar (o marea alta) al nivel más alto que alcanza el mar, y bajamar (o marea baja) al más bajo.

Ambos se suceden aproximadamente cada seis horas, de modo que a lo largo de un día hay dos momentos de bajamar y dos de pleamar en un lugar determinado.

Esto ocurre por lo siguiente: Tierra y Luna forman un sistema mantenido por la fuerza gravitatoria. Este sistema gira alrededor de un centro de rotación situado a una distancia del centro de la Tierra equivalente a las 3/4 partes del radio de esta. Cualquier cuerpo situado sobre la superficie terrestre, incluidas las masas de agua, experimenta una fuerza centrífuga hacia fuera del sistema Tierra-Luna que gira, tanto más intensa cuanto más lejos del centro de rotación esté. Al mismo tiempo, ese cuerpo sufre la atracción de la gravedad hacia la Luna, tanto mayor cuanto más cerca del satélite se encuentre.

De este modo, y con ayuda del esquema, se comprende que los dos lugares en que se produce la pleamar en un momento dado son: uno, la zona más próxima a la Luna (por la fuerza gravitatoria) y, dos, la zona más alejada, cuyas aguas sufren la máxima fuerza centrífuga y la mínima atracción gravitatoria.

Las zonas de la Tierra que se encuentran a la misma distancia de la Luna que el centro terrestre se hallan en equilibrio y no experimentan fuerzas de marea (la fuerza gravitatoria se neutraliza con la centrífuga).

A medida que la Tierra gira, los meridianos terrestres van pasando por zonas de marea alta y de marea baja dos veces al día. Teniendo en cuenta la traslación de la Luna alrededor de nuestro planeta, las mareas se repiten cada 12 horas y 26 minutos.

El efecto del Sol es mucho menor, debido a la gran distancia a que está. Solo se suman los efectos gravitatorios de la Luna y el Sol cuando ambos astros se alinean con la Tierra, produciéndose entonces “ mareas vivas” de mayor amplitud. Cuando el Sol y la Luna se sitúan en ángulo recto respecto a la Tierra, el efecto de marea causado por el Sol contrarresta en cierto grado al efecto de la Luna, resultando así mareas de menor amplitud o “mareas muertas”.

Esquema del movimiento de las mareas debido a la fuerza gravitatoria

Una consecuencia importante de las mareas es la generación de las “corrientes de marea”, desplazamientos horizontales del agua que se sienten, sobre todo, en la zona próxima a la costa y especialmente en rías y estrechos.

Al ir subiendo el nivel del mar, el agua avanza hacia la costa como una corriente o avenida impetuosa, que alcanza los 18 km/h. Al ir bajando la marea, la corriente o reflujo es menos fuerte, porque el agua va hacia zonas de mayor profundidad.

Estas corrientes pueden erosionar y transportar materiales, como arena del fondo, afectando a una mayor profundidad que el oleaje.

Otro efecto de las mareas, que afecta a las comunidades biológicas, es que la línea de costa se modifica todos los días, quedando zonas cubiertas y descubiertas por el agua según las horas del día.

Las olas y las mareas

El movimiento ondulatorio de las partículas de agua en la capa superficial de los océanos y mares constituye las olas. Aunque puede ser provocado por causas diversas (movimientos sísmicos, erupciones volcánicas submarinas, etc.), el tipo de oleaje más importante por su extensión y por su continua presencia es el generado por el viento.

Parte de la energía eólica se transmite a la superficie del agua, provocando un movimiento cicloidal de sus partículas (circular con un pequeñísimo desplazamiento en el sentido del viento), en zonas donde la profundidad es grande. Al aproximarse a la costa, el fondo va frenando la base de la ola, mientras que la cresta aumenta su altura y su velocidad. Cuando el fondo es ya muy somero, la cresta adelanta a la base de la ola y decimos que la ola rompe, liberando con eso la energía que contiene (hasta 2000 kg/cm3, dependiendo de la altura de las olas).

Esta energía, transportada y distribuida por el oleaje, incide en las zonas costeras, modelando sus paisajes.

Un comentario en “Las mareas y las corrientes de marea

  1. Fatima
    Fatima dice:

    Evidentemente esto es un montón de energía que no sé si se aprovecha adecuadamente. ¿ quién sabe algo sobre el aprovechamiento de la energía de las olas? ¿ y de las mareas?. ¿ Abrimos un foro para hablar de este tema?. Quizá podamos aportar algo……

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